viernes, 28 de septiembre de 2012


REFLEXIÓN SOBRE LA JUSTICIA

Es posible que una de las causas del aumento de la inseguridad ciudadana se asiente en la profunda crisis familiar y religiosa, que resulta fácil constatar en nuestro entorno ciudadano.
Se dice que existe una evidente correlación entre el paro y la delincuencia callejera en materia de seguridad.
Es necesario actuar rápida y drásticamente, siempre acorde con la ley y con el cuadro de derechos constitucionales y libertades públicas, para erradicar esa inseguridad, permitiendo elevar el nivel de pacífica convivencia y mejorar la imagen de la comunidad nacional. El Estado, nos consta, tiene sobrados medios para ello.
En la otra cuestión, en los llamados delitos de opinión, tratar de abandonar la vía penal que debe de ser de intervención mínima, para castigar en vía civil con fuertes sumas económicas a todos los que insultan, menosprecian o, de alguna manera, con publicidad, deterioran o ponen en tela de juicio la imagen ajena.
Multas de tal cuantía que sean muy superiores a la cantidad que se percibe por deteriorar nuestra imagen. Que nos hagan pensar que no es rentable actuar atacando a los demás para vender miles de revistas más. Hay que defender nuestra intimidad, sobre todo cuando se la ataca injustamente.
Y que se cumplan las sentencias, cuando adquieren firmeza, pues no es de recibo que, pasados dos años de esa firmeza, como en el caso de Mari Luz, la niña asesinada, todavía el condenado no haya ingresado en prisión por la causa que fuere. Si es preciso incrementar la asignación del Ministerio de Justicia, que se haga, para no contemplar el triste espectáculo producido.

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